Los españoles dominaban y ganaban. Sobraron un poco el partido, se lo revirtieron en tres minutos y sufrieron bastante. Los japoneses ganaron el grupo y van con Croacia. Los españoles contra Marruecos.
El control de juego es una cosa y el toque sobrado es otro. ¡Ay España! La decisión de ser ofensivo es una cosa y lograr serlo es otra. El equipo sensación de la primera fecha pasó cuatro minutos en el infierno de la eliminación teniendo que mirar de reojo qué hacía Costar Rica. Mientras, el país sorpresa que dio el batacazo a los alemanes terminaba haciendo dos goles por perseverante, por saber que el error puede llegar, que hay que subirse al tren cuando pasa. Japón le dio un cachetazo a los de Luis Enrique y compañía porque no sólo le ganó el partido 2-1 y lo dejó segundo, sino que además abrió mil incógnitas sobre su funcionamiento.
Japón pareció tácticamente una réplica de su partido contra los alemanes. Línea de 5 atrás con 4 volantes bien pegaditos. Mucha presión para la segunda jugada, cerrar espacios y a correr y correr. España que hace del control de pelota un principio se fue tomando con la paciencia necesaria la búsqueda de huecos, la calma para ver cuándo acelerar, cuando romper la línea. Así y todo, las salidas por la izquierda vía Balde y Torres no eran precisas y los japoneses amagaban aprovecharlas. Amagaban solamente.
