Además de una tradición, que se repite año a año, esta vez es más que nunca una expresión de buena voluntad la de las autoridades del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos que acostumbran al inicio de cada primavera anticipar valores de referencia de los alquileres inmobiliarios de temporada en estas playas.
Mientras el reloj inflacionario acelera y la aguja de la cotización del dólar blue se dedica a batir récords día tras días, los operadores de este rubro alientan a los propietarios a mantener valores en pesos y aplicar un 150% de aumento con respecto a los contratos logrados en mismos inmuebles durante el verano anterior.
“Decidimos que lo más conveniente es acompañar el ritmo de la inflación”, aseguró Guillermo Rossi, presidente de la entidad que organiza esta conferencia y esta vez, como consecuencia de las turbulencias de la economía combinadas con la incertidumbre política de estas semanas de primeras definiciones en la carrera electoral, optó por demorar algunas semanas este anuncio en busca de aguas más calmas.
Enorme expectativa
A pesar de la crisis, aquí hay una enorme expectativa por lo que pueda deparar la próxima temporada ya que se da por entendido que la clase media en particular ha quedado complicada primero para vacacionar en el exterior.
Por eso se espera con enorme optimismo este fin de semana largo, que comenzará el próximo viernes, ya que se toma este feriado como la puerta de acceso hacia las definiciones de las operaciones de temporada.
Más allá del deseo y las buenas intenciones del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, la realidad es que de la oferta que ya aparece publicada en medios digitales hay gran presencia de valores en dólares. “En pesos si se paga 100%, al contado y valor del blue del día”, aclaró el propietario de un chalet de cuatro ambientes en Punta Mogotes que para enero pedía a razón de 120.000 pesos por día.
Más natural es la dolarización en los destinos que tienen un mercado de inmuebles que apuntan casi en su totalidad al segmento de turismo Premium. Así se da aquí cerca, en Cariló, Pinamar, Mar de las Pampas y Costa Esmeralda.
Por esos destinos reconocen que tuvieron un muy buen ritmo de operaciones tras las vacaciones de invierno, tendencia que tropezó con las PASO de mediados de agosto y la inmediata devaluación del peso. Recién la semana pasada aseguran que regresaron las consultas en buen número, aunque creen que el tiempo de mayores definiciones llegará tras las elecciones del próximo 22, cuando quizás se defina o haya un panorama más claro de quién estará al frente del próximo Gobierno nacional.
