El candidato opositor Yamandú Orsi será el próximo presidente de Uruguay, según las proyecciones a boca de urna, en una elección en la que habría superado al candidato del oficialismo, Álvaro Delgado, y que representaría el regreso del Frente Amplio al gobierno.
El triunfador deberá sin embargo afrontar desde el primer día los principales reclamos de la sociedad, que pasan entre otras cosas por el costo de vida y la seguridad pública, apostando a mejorar la eficiencia del Estado para potenciar la calidad de los servicios públicos y la competitividad de la economía.
Los candidatos y referentes de la política uruguaya votaron desde temprano en sus circuitos electorales, abriendo el juego de una jornada bajo un sol implacable marcando la pauta de lo que fue un inmenso flujo de votantes. Casi el 90% del padrón se acercó a las urnas, según Ana Lía Piñeyrúa, ministra de la Corte Electoral, en una cifra similar a la de la primera vuelta de octubre.
“Es un momento especial para el país, a partir de esta noche el Uruguay tiene un presidente electo y empieza a haber una transición y naturalmente empieza a compartir las decisiones que vienen para adelante”, dijo el presidente en rueda de prensa después de emitir su voto.
El mandatario puso la mira en la próxima reunión del Mercosur en Montevideo. “El 6 de diciembre es la cumbre del Mercosur, naturalmente debería acompañarnos el presidente electo y saber cómo piensa seguir el gobierno siguiente. Una cosa es un presidente y la transición que va a haber y las decisiones que se van a tomar”, señaló.
