Tres de los acusados por el crimen de Pablo Maximiliano Mariotti fueron condenados a prisión perpetua este jueves. Se trata de Lucas Gordillo, Solange Beltramino y Yamil Salis, quienes fueron hallados culpables por el delito de homicidio doblemente agravado.
En cuanto a Rolando Morán, José Escudero y Ramón Manrique, fueron condenados a cuatro años de prisión por el delito de encubrimiento agravado.
El crimen
Entre el 5 y el 7 de febrero de 2020, Pablo Mariotti, quien había comenzado una sociedad como prestamista con Lucas Gordillo, fue asesinado en su casa de Lamadrid al 1.300. Fue estrangulado y su cuerpo apareció varios días después enterrado en un taller de Olleros al 100, al sur de la capital.
Los criminales luego quemaron la casa del prestamista y dejaron su moto abandonada en Las Talitas para desviar la investigación.
La fiscal Marta Jerez (Fiscalía de Cámara Conclusional I), en sus alegatos de cierre y pedidos de penas, solicitó la prisión perpetua para Lucas Gordillo, Solange Beltramino y Yamil Salis, por el delito de homicidio.
La confesión de Lucas Gordillo por el asesinato de Pablo Mariotti
Ante el Tribunal, Gordillo explicó que el 5 de febrero de 2020 pactaron encontrarse con Salis en casa de la víctima. Su amigo anhelaba alquilar una casa y su socio tenía inmuebles en alquiler.
El acusado planteó que se presentaría como garante de Salis, pero ese día llegó antes de lo esperado. Mientras aguardaban por Salis, los socios comenzaron a hablar de su negocio y discutieron por un dinero que faltaba cobrar.
Mariotti le habría reclamado la suma y Gordillo le habría respondido que el cliente los había estafado y que debían aceptar que ese era uno de los riesgos del negocio.
La víctima en ese momento se habría enfurecido y habría insultado al acusado. Se levantaron de la mesa y comenzó una pelea a golpes de puño.
Durante el pleito Gordillo derribó a Mariotti y viendo que había un cable a mano comenzó a estrangularlo. Dijo que le causó la muerte en ese contexto y sin la ayuda de nadie.
Según esa versión, el crimen se registró en la casa de Lamadrid al 1.300. Dijo que Yamil Salis y Rolando Morán lo habían ayudado, dos días después, a trasladar el cuerpo a una propiedad de la zona sur de la capital, donde lo enterraron. Aseguró que Solange Beltramino nunca supo lo que pasó con la víctima.
