Un submarino de la Armada de Estados Unidos llegó a la Bahía de Guantánamo, en la isla de Cuba, en una demostración de fuerza en respuesta a la flota de buques de guerra rusos que se reúne para realizar ejercicios militares planificados en el Caribe.
El Comando Sur de Estados Unidos indicó que el USS Helena, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, llegó a aguas cercanas a la base norteamericana en Guantánamo, solo un día después de que una fragata rusa, un submarino de propulsión nuclear, un petrolero y un remolcador de rescate cruzaron a la Bahía de La Habana luego de llevar a cabo ejercicios en el Océano Atlántico.
La parada forma parte de una “visita al puerto de rutina”, mientras el submarino viaja a través de la región del Comando Sur, afirmó en una publicación en las redes sociales. Otros barcos norteamericanos también han estado rastreando y monitoreando los ejercicios rusos, que según funcionarios del Pentágono no representan una amenaza.
“Esto no es una sorpresa. Los hemos visto hacer este tipo de escalas en puertos antes”, dijo el miércoles la vocera del Pentágono, Sabrina Singh, cuando se le preguntó sobre los ejercicios rusos. “Por supuesto que nos lo tomamos en serio, pero estos ejercicios no representan una amenaza para Estados Unidos”.
Aliados
Rusia es un viejo aliado de Venezuela y Cuba, y sus buques de guerra y aviones han realizado periódicamente incursiones en el Caribe. Barcos rusos han atracado ocasionalmente en La Habana desde 2008, cuando un grupo de embarcaciones rusas entró en aguas cubanas en lo que los medios estatales describieron como la primera visita de este tipo en casi dos décadas.
En 2015, un barco de reconocimiento y comunicaciones llegó sin previo aviso a La Habana un día antes del inicio de las conversaciones entre funcionarios norteamericanos y cubanos sobre la reapertura de relaciones diplomáticas.
Consultada sobre qué señal estaba enviando Moscú, la vocera de la Cancillería rusa, Maria Zakharova, dijo por su parte que Occidente nunca parecía darse por enterado cuando Rusia enviaba señales a través de canales diplomáticos.
Durante la Guerra Fría el despliegue de misiles nucleares soviéticos en la isla desencadenó la crisis de los misiles en Cuba de 1962, cuando Washington y Moscú estuvieron a punto de entrar en guerra. /La Nación
