La Agremiación del Personal de Enseñanza Media y Superior (Apemys) declaró un paro de actividades para el viernes, sin movilización, en reclamo de un aumento salarial que equipare la inflación.
La medida de fuerza fue tomada luego de que la provincia no presentara una propuesta salarial para julio, a pesar de que las paritarias se iniciaron el martes.
Apemys está acompañada por la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), mientras que la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) aún no se ha pronunciado sobre la medida de fuerza.
El Gobierno de Tucumán advirtió que el paro puede entorpecer las negociaciones salariales, que en esta ocasión serán por tres meses debido al cambio de gobernador a fines de octubre.
Sin embargo, Apemys aseguró que la medida de fuerza no afectará las conversaciones y que el Gobierno debe entender que la situación económica de los docentes es complicada.
El gremio recordó que en febrero se firmó un aumento salarial del 33,5% más un incentivo de $8.000, lo que representa un 39% de incremento en el primer semestre.
Sin embargo, en la revisión de mayo no se contempló la inflación, sino que se adelantó el último tramo de la suba y se otorgó -inconsultamente- un bono de $12.000, sin que haya incrementos en los salarios en julio.
Apemys y AMET vienen haciendo presentaciones conjuntas y formales en Casa de Gobierno en reclamo de que se defina de manera urgente un porcentaje de aumento para el mes de julio.
La medida de fuerza de los docentes podría tener un impacto significativo en la educación de la provincia, ya que afectará a más de 100.000 estudiantes.
Los gremios docentes están pidiendo un aumento salarial que equipare la inflación y que cubra sus necesidades básicas.
El Gobierno de Tucumán debe hacer un esfuerzo para atender las demandas de los docentes y evitar que el paro de actividades se prolongue.
