El golfista Armando Zarlenga, acusado de haber causado la muerte de dos motociclistas a los que embistió con su camioneta, Está muy cerca de ser sometido a juicio oral. Pero aún subyace la alternativa de que el caso se defina mediante un acuerdo extrjudicial. Esa es la definición más saliente que emanó de una audiencia que tuvo como particularidad la extensión, ya que duró unas 12 horas.
El 25 de abril, Zarlenga porvocó la muerte de Maximiliano Saldaño y a Joaquín Franck Colombres al chocar con su vehículo las motos en las que se trasladaban las víctimas por avenida Mate de Luna, junto a otros motociclistas. Los estudios practicdos determinaron que manejaba borracho, por lo que desde que comenzó la causa está detenido con prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Fuentes judiciales informaron que al menos dos de los querellantes podrían estar interesados en pactar, pero habrá que esperar cuáles son los pasos que darán.
El viernes, poco después de las 8, arrancó la audiencia de formulación de cargos y admisibilidad de las pruebas. Se trata de un debate en que todas las partes definen cuál será la acusación con la que llegará al juicio oral.
En este caso no hubo acuerdo entre las partes. Gallo indicó que lo acusa de homicidio culposo por la conducción imprudente y antirreglamentaria de una camioneta, triplemente agravado por la pluralidad de víctimas, por nivel de alcoholemia superior a un gramo por litro de sangre y por exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por encima de la máxima permitida. Anunció también que solicitará una pena de cinco años (la máxima es de seis).
Los querellantes Jorge Lobo Aragón y Federico Iramain, que representan a la madre y al padre de Franck Morales, y Humberto Domingo Castaldo, que atiende los derechos de la familia Saldaño, no compartieron la opinión del fiscal y solicitaron que sea enjuiciado por homicidio culposo con dolo eventual y anticiparon que solicitará que se le dicte una pena de 12 años.
Los defensores, en cambio, plantearon que la acusación debería ser una y que tendrían que ser rechazadas las pretensiones de los querellantes. El juez rechazó el pedido.
En el debate también se definió que serán al menos 40 los testigos que desfilarán por el juicio que no tiene fecha de realización. Ni siquiera se sabe si será este año. Por lo pronto, hasta el sábado 5, Zarlenga enfrentará otra audiencia. Debe definirse si continuará privado de su libertad.
