Después de más de diez meses sin actividad en el ámbito de la obra pública, la administración de Osvaldo Jaldo apunta a la reactivación de diversos proyectos como uno de los pilares para mantener una postura de diálogo con el gobierno de Javier Milei.
Según un informe, el Poder Ejecutivo tiene en su agenda un total de cincuenta proyectos que busca concluir en el corto o mediano plazo, en medio de la incertidumbre que persiste respecto a lo que ocurrirá en 2025.
Meses antes de la salida del atribulado ex presidente Alberto Fernández (PJ), los empresarios de la construcción de todo el país comenzaron a demandar la falta de cumplimiento en los certificados de pago relacionados con el avance de cada expediente financiado por el gobierno federal.
Esta situación se agravó con la llegada de Milei, quien se apoyó en el slogan “no hay plata” al anunciar un cambio en el modelo de obra pública en Argentina.
A principios de 2024, cerca de un centenar de proyectos quedaron suspendidos en Tucumán.
Seis meses después, tras haber emitido diversas señales de diálogo con el gobierno nacional, Jaldo formalizó un convenio con el jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, para la transferencia de varios proyectos a la provincia.
En esa ocasión, se anunció una inversión aproximada de $ 120.000 millones, de los cuales $ 90.000 millones serían aportados por el gobierno federal y el resto por el erario provincial.
La reactivación de las obras comenzó de manera gradual en julio y, a finales de agosto, Jaldo reemplazó al entonces ministro de Obras Públicas y Servicios, Santiago Yanotti, quien había criticado en una entrevista la demora en la transferencia de recursos por parte del gobierno nacional.
Asumió entonces Marcelo Nazur, quien previamente se desempeñaba en Vialidad Provincial.
Un informe elaborado por su equipo indica que en Tucumán hay alrededor de cincuenta proyectos activos (sin considerar aquellos ejecutados por municipios, comunas u otros organismos estatales).
En el ámbito de la vivienda, se especifican un total de 1.570 casas distribuidas en 18 expedientes en diferentes localidades de la provincia. Entre ellas se encuentran las finalizaciones en el barrio Manantial Sur, que se encuentra en la etapa final, así como la construcción de 33 casas en Villa Carmela y 80 en Burruyacu.
Nazur afirmó que “las obras de vivienda son muy importantes y están todas iniciadas. En algunas, se están ultimando detalles administrativos con la Nación, pero todas se están realizando o se van a realizar”.
En relación con la infraestructura vial, el informe menciona siete expedientes (excluyendo las tareas específicas de la Dirección Provincial de Vialidad). Entre ellos destaca la ruta provincial 307, cuyos tramos Ampimpa-Amaicha y El Infiernillo-Ampimpa ya están en ejecución.
También se incluye el proyecto de la ruta 323, tramo Santa Rosa de Leales-Agua Azul, que contempla la repavimentación de 14 kilómetros, la construcción de una rotonda y otras mejoras. Este proyecto cuenta con un convenio firmado entre el gobierno provincial y la Nación que asegura un financiamiento de 8 millones de dólares, con inicio previsto en el corto plazo.
Las inversiones en infraestructura penitenciaria han sido priorizadas por la gestión de Jaldo, como parte de las medidas destinadas a mitigar la crisis por el hacinamiento en comisarías, situación que motivó un fallo de la Corte de Tucumán en 2015.
En el ámbito educativo, el informe menciona la existencia de catorce escuelas provinciales, todas actualmente en ejecución. Estos trabajos forman parte de una inversión aproximada de $ 12.000 millones, la cual fue anunciada por el gobierno en julio pasado.
En el sector energético, se han señalado las estaciones transformadoras de Alto Verde y de El Bracho-Villa Quinteros. Nazur también mencionó la repotencialización de la línea El Bracho-Cevil Pozo, completada y que aumentará entre un 20% y un 25% la capacidad de dicha línea.
